La jefa que no quieres ser
Tienes equipo y sigues haciéndolo tú. Y no es porque no sepas delegar.
Encuentro online de una hora, el domingo 4 de octubre a las 19:00. Gratuito y en directo.
Guardar mi plazaA ver si te suena
- Son las once de la noche y estás rehaciendo algo que ya habías encargado.
- Llevas meses dándole vueltas a una conversación que no acabas de tener.
- Alguien se pone de baja y tiembla el negocio entero, porque lo que hace ella solo lo sabes hacer tú.
- Este año tampoco has cogido vacaciones de verdad.
No es que no sepas delegar. Es que nadie te ha dado una forma de mandar que se parezca a ti.
Lo que vamos a hacer
No te falta. Te sobra
Cada cualidad tuya tiene una cara y un revés, y el problema casi nunca es que te falte algo: es que te sobra y está sin regular. La bondad desbordada se convierte en ponerte la última. La exigencia desbordada, en no soltar nada.
El modelo de jefa que nadie te ha dado
Sabes qué podrías soltar. Entonces, ¿por qué no lo haces? Porque los modelos de autoridad que has visto son verticales y no van contigo. Rechazarlos no es un defecto tuyo, pero te has quedado sin recambio.
Y te vas con una tarea y un nombre
La última parte la hacemos juntas: coges tres cosas que hiciste tú la semana pasada y miramos qué cualidad pide cada una, y si la tiene alguien que ya está a tu lado. Sales con algo concreto para esta semana.
No voy a decirte que sueltes el control. Ni que bajes el listón: tu estándar es tu producto, y por eso te pagan lo que te pagan.
Quién te acompaña
Soy Judith Mellado. Llevo cinco años emprendiendo y durante varios de ellos fui presidenta de ESI, Emprendedoras Sumando Ideas, lo que me sentó delante de muchísimas mujeres contándome cómo llevan sus negocios de verdad. Ahí vi el mismo patrón una y otra vez: mujeres capaces, con negocios que funcionaban, intentando dirigir con un manual que no era suyo. Y concluyendo que el problema eran ellas.
Por eso trabajo al revés: no te añado nada que te sea ajeno. Partimos de lo que ya tienes, con un instrumento de evaluación de fortalezas y la investigación que hay detrás, porque tu forma de liderar no se inventa, se identifica.
Lo que cuentan mujeres que ya lo han hecho
Su equipo crecía y ella no
Mi equipo estaba creciendo y tenía que salir de estar escondida, de estar en un lugar de segunda, para ponerme de repente al frente. Descubrí que puedo autorregular mis fortalezas, y eso con mi equipo se nota: puedo ser más clara, más coherente, más humana.
Rosa V.
Delegaba mal porque se ponía la última
Estaba agotada y confusa, como si estuviera nadando contracorriente sin ver la forma de salir. Me preocupaba mi falta de delegar, pero sobre todo anteponer las necesidades de los demás a las mías. Empecé a marcar la dirección y a poner límites.
Clara S.
Guarda tu plaza
Domingo 4 de octubre a las 19:00. Si no puedes venir en directo, apúntate igual y te mando la grabación.
¿No ves el formulario? Apúntate desde aquí.