Cuando lo haces todo sola para no discutir

Hay momentos en la vida en los que una empieza a darse cuenta de algo incómodo: lleva demasiado tiempo sosteniendo más de lo que le corresponde.

No siempre porque nadie más pueda hacerlo, sino porque pedir ayuda, poner límites o repartir responsabilidades parece abrir la puerta al conflicto. Y muchas veces, para evitar discusiones, lo que hacemos es cargar nosotras con todo.

Al principio parece una solución práctica. Si lo hago yo, termino antes. Si no digo nada, no hay tensión. Si no pido, no me decepciono. Pero lo que en apariencia trae calma, por dentro va dejando otra cosa: cansancio, irritación, sensación de injusticia y una soledad difícil de explicar. Porque hacerlo todo sola no siempre evita el conflicto. A veces simplemente lo desplaza hacia dentro.

Judith Mellado Ganau

En perimenopausia, esto suele sentirse con más intensidad. El cuerpo ya no sostiene igual, la energía cambia y lo que antes se toleraba casi en automático empieza a pesar de otra manera. Muchas mujeres llegan a esta etapa agotadas de estar disponibles para todo el mundo, menos para sí mismas. Y entonces aparece una necesidad nueva, o quizá muy antigua: dejar de sostenerlo todo solas.

Poner límites en este momento vital no es solo una cuestión de organización. Es una forma de escucharte. De reconocer que ya no quieres seguir funcionando desde la sobrecarga, la anticipación constante y el sacrificio silencioso.

Y aquí el coaching de fortalezas puede ayudarte de una forma muy concreta. Porque en una etapa como la perimenopausia no necesitas exigirte más, sino entender mejor con qué recursos cuentas para sostener los cambios que tu vida te está pidiendo. Identificar tus fortalezas te permite poner límites con más claridad, reconocer cuáles son tus no negociables, aprender a delegar sin culpa y hacerlo de una manera alineada contigo, con tu forma de ser y con el momento vital que estás atravesando. No se trata de endurecerte ni de convertirte en otra persona, sino de apoyarte en lo mejor de ti para vivir esta etapa con más conciencia, más coherencia y más respeto hacia ti misma.

A veces el cambio no empieza haciendo más. Empieza dejando de hacerlo todo sola.

Scroll al inicio
Ir al contenido