Arquetipos de la perimenopausia: más allá de los síntomas

Hay algo que nadie nos explicó sobre la perimenopausia. No es una etiqueta, ni un caràcter, n ique te vuelvas loca… es un proceso.

Y en ese proceso no te conviertes en un tipo de mujer concreto. Te conviertes en muchas versiones de ti misma… a veces en el mismo día.

Esta semana he publicado un nuevo episodio de “No me toques la peri” donde hablo, con humor y verdad, de los cinco arquetipos que solemos atravesar en esta etapa.

Puedes verlo aquí: https://youtu.be/uxVo_EuDaUk

Pero hoy quiero ir un poco más allá.

Porque detrás del humor hay algo muy profundo: identidad, cuerpo, trabajo, exigencia y silencio.

La negacionista: “No es la peri, es el estrés”

La negacionista no niega por ignorància, niega porque ha sido fuerte toda la vida.

Ha sostenido familia, trabajo, agendas, emociones ajenas. Rindiendo al máximo. Cumplido siempre y ha podido con todo. Y en este punto de la vida, aceptar que está en perimenopausia no es solo aceptar un cambio hormonal, es aceptar que necesita parar…Y parar no estaba en el Excel emocional de muchas mujeres de nuestra generación.

Desde la perspectiva de género esto no es casual. A muchas nos educaron para resistir, no para escucharnos. Pero el cuerpo nos habla…y a veces muy fuerte: en el insomnio de las 3:07, en los micro-veranos internos, en la niebla mental que no se resuelve con café.

Nombrarlo no te hace débil. Te hace consciente.

La biohacker: “No controlo, optimizo”

Esta es brillante: Investiga. Lee. Compra suplementos con nombre de planeta. Tiene protocolos, rutinas, métricas.

Y todo eso puede ser maravilloso. El problema no es cuidarse. El problema es intentar convertir el cuerpo en un proyecto de rendimiento. La perimenopausia desmonta la fantasía del control absoluto. Y eso, para mujeres que han sido responsables, productivas y perfeccionistas, puede dar miedo.

Nota mental: Tu cuerpo no es un KPI.

Es como una casa. Y esta etapa no se gestiona solo con estrategias, hay que darle cariñito y habitarla con amabilidad.

La cofradía de la salvia: ritualizar el cuidado

Infusiones, aceites esenciales, baños de bosque, respiración, luna menguante. Puede sonar cómico, pero hay algo profundamente revolucionario aquí: recuperar el ritual.

En un sistema que nos quiere productivas y disponibles, dedicar tiempo al autocuidado es un acto político. Eso sí, cuidado con la trampa silenciosa: si algo natural no te funciona, no significa que tú estés fallando.

Recuerda que cada cuerpo es único y cada proceso necesita su combinación. Así que no es cuestión de pureza, es cuestión de bienestar.

La paciente experta: “No me minimices”

Esta mujer llega a consulta con datos. Con registro. Con claridad. Y muchas veces también con historia de haber sido desoída.

Durante décadas, los síntomas femeninos han sido reducidos a “nervios”, “estrés” o “exageración”. La investigación médica ha priorizado el cuerpo masculino como norma. Así que cuando una mujer dice: “Mi cuerpo merece respeto” no está siendo intensa.

Está reclamando un derecho. Y para ello la información es clave, nos da poder. Y exigir seguimiento no es exagerar: es responsabilidad contigo.

La silenciosa sostenedora: “Estoy bien”

Esta es la que más me importa. Por fuera funciona. Por dentro está cansada.

No quiere preocupar. Tampoco molestar. Y mucho menos ser “dramática”. Así que sonríe. Pero se siente sola, se ve rara, no se reconoce, la envuelve una tristeza sutil, y a veces llora sin saber por qué.

Si te reconoces aquí, quiero que leas esto despacio: No estás hecha para vivir esta transición en silencio. No te pasa nada vergonzoso, no tienes ningún defecto, no es una debilidad, es una etapa fisiológica con impacto emocional, cognitivo y profesional.

Y sí: profesional.

Perimenopausia y trabajo: lo que casi nadie dice

La perimenopausia no ocurre en una cabaña en el bosque. Ocurre cada día, en el trabajo, en  en reuniones, atendiendo un cliente, en el aula, en la empresa, mientras levantas tu emprendimiento.

emprendimento.

También mientras lideras equipos, cuidas personas o tomas decisiones estratégicas. Ten en cuenta que la niebla mental afecta la concentración, el insomnio afecta el rendimiento y la hipersensibilidad afecta la tolerancia a dinámicas injustas.

¿Y porqué te cuento esto? Pues por que muchas mujeres, en esta etapa, empiezan a cuestionar su trayectoria profesional. No porque sean menos capaces. Sino porque ya no quieren seguir funcionando desde la autoexigencia constante.

La perimenopausia puede ser una vista como una crisis. Sin embargo, es una revisión profunda de identidad.

El plot twist: no eres un tipo

Hay días que niegas.
Otros optimizas.
Algunos ritualizas.
Otros reclamas.
Y algunos simplemente sostienes.

No eres una etiqueta. Eres un proceso vivo. Por eso hice este vídeo. Para ponerle humor a algo que durante años se vivió con vergüenza. Si aún no lo has visto, te invito a hacerlo aquí:

👉 https://youtu.be/uxVo_EuDaUk

Y después me encantaría leerte:
¿qué versión de ti está más presente ahora mismo?

Nos vemos en el próximo episodio. Y mientras tanto, en lugar de “no tocarte la peri”… tócate el corazón.

Scroll al inicio
Ir al contenido