Por qué Serena Williams y yo compartimos visión sobre la perimenopausia
Cuando leí que el fondo de inversión de Serena Williams apostaba por una empresa centrada en menopausia y salud femenina, no pensé únicamente en negocios.
Pensé: “Por fin alguien está mirando donde durante años nadie quiso mirar.”
Y la verdad es que durante demasiado tiempo, las mujeres hemos transitado la perimenopausia y la menopausia en silencio. Sintiendo que algo cambiaba por dentro… mientras el mundo seguía exigiéndonos rendir igual que siempre.
Y no. No es el final de nada, simplemente estamos en transición.
Ahí es donde Serena Williams y yo compartimos visión. No vemos esta etapa como un declive. La vemos como un umbral.
1. La perimenopausia no es el final de una mujer: es un despertar
La narrativa tradicional nos enseñó que después de los 40 las mujeres “pierden”: energía, deseo, valor, visibilidad
Y sin embargo, mi experiencia es muy diferente. Lo veo en las mujeres que acompaño, muchas se descubren a si mismas.
Dejan de cuestionarse y toman conciencia de su vida, sus recursos y de la nueva identidad que se está configurando-
Por eso en mi trabajo no hablo únicamente de síntomas. Hablo de identidad. De propósito. De reconexión.
2. La salud femenina necesita dejar de ser invisible
Que una empresa centrada en menopausia alcance el estatus de unicornio no es solo una noticia económica. Es un cambio cultural.
Significa reconocer algo que las mujeres llevan años diciendo: la salud femenina ha estado infrainvestigada, minimizada y poco escuchada. Y si no te lo crees busa a Carme Valls, que lleva años demostrando con sus estudios y sus libros el poco interés de la ciencia en el cuerpo de las mujeres más allá de ámbito reproductivo.
Así pues, comparto la visión de crear espacios, herramientas y acompañamientos específicos para mujeres en esta etapa. Sino para ayudarlas a comprenderse sin culpa.
3. Esta etapa puede convertirse en una de las más poderosas de tu vida
Hay algo que observo constantemente en las mujeres con las que trabajo: cuando dejan de luchar contra sí mismas… empiezan a escucharse de verdad.
Y desde ahí aparecen decisiones importantes: poner límites, cambiar de trabajo, priorizarse, descansar, volver a ilusionarse, crear algo nuevo,
o simplemente dejar de abandonarse.
Y quizá ya empieza a ser hora de darse cuenta que la perimenopausia es más que un cambio hormonal y físico, es una dimensión de cambio mucho más profunda y emocional: Es identitaria.
Y no, no es el final de nada.
Muchas veces… es el principio de volver a ti.
Y si quieres saber más sobre cómo transitar este cambio en tu vida, acompañada, sostenida y conectada con ellas misma, te espero el próximo día 20 de mayo en mi próximo taller online:
